lunes, 14 de octubre de 2019

Sulfuro, impotencia

Te alojas en mi como un parásito al cual ni el purgante del tiempo puede deshacerse, eres ese asqueroso ser que se roba los nutrientes de mi mente, mi estabilidad emocional, mi inspiración.
Las neuronas de mi estómago piden que expulse todo ese ácido sulfúrico que quema las paredes de mi abdomen como magma solar, que sube hasta mi garganta y busca salir con una explosión que le de varias vueltas a la tierra y vuelva al mundo un poco mas frío, esas incontrolables ganas de sacarlo todo. Una fuerza imparable se ve frenada por tu infinita indiferencia, porque mis palabras saben peor que el bomito, y tragarlas es peor que tragar puntillas oxidadas, y es tan difícil, que no las podría pasar ni siquiera con un vaso de vida entera.
Y de tantas promesas y acciones eternas solo queda un asco infinito, un deseo de hacer de mi un concierto de violencia y de dedicarte cada una de mis palabras a través del espacio y del tiempo para que te quemen por el aire cual virus imparable, pero toda mi bilis no encuentra destino, y vuelve a mi, así como la vida viene de la inexistencia en busca de falsa eternidad pero vuelve inevitablemente a su punto de inicio. La nada, eso es nuestro comienzo y nuestro final, una nada que pienso convertir en un espacio vacío, pero teñido de color purga.

By: Johan Kardonna

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